Paolo Nori cuenta El maestro y Margarita
Sympathy for the Devil
GIRA TEATRAL 2026
Cuando, en 1967, Einaudi publicó una novela de un escritor ruso fallecido en 1940 y desconocido para nosotros, Mijaíl Bulgákov, El maestro y Margarita, Eugenio Montale escribió que estábamos ante «un milagro que todos deben recibir con emoción».
Al año siguiente, en 1968, los Rolling Stones grabaron una canción, Sympathy for the Devil, que Mick Jagger escribió después de leer El maestro y Margarita.
Este diablo tan simpático, que en la novela se llama Woland, se encuentra en el centro de Moscú con Leví Mateo, el enviado del bien, que no oculta su desprecio por él. Woland le dice:
«Hablas como si no conocieras las sombras ni tampoco el mal. Pero intenta, si puedes, reflexionar sobre esta pregunta: ¿qué haría tu bien si no existiera el mal, y cómo sería la tierra si desaparecieran las sombras? Los hombres y las cosas proyectan sombras. Mira la sombra de mi espada. Y las sombras de los árboles y de los seres vivos. ¿Quieres despellejar todo el globo terrestre, quitándole todos los árboles y todos los seres vivos, por tu fantasía de disfrutar de la luz desnuda? Eres un necio».
El maestro y Margarita es la gran novela de un gran escritor ruso nacido en Ucrania que, en marzo de 1930, escribió al Soviet Supremo de la URSS:
«Al repasar mis recortes de prensa, constaté que, durante los diez años de mi actividad literaria, había recibido 301 reseñas de la prensa soviética, de las cuales 3 eran favorables y 298 hostiles e injuriosas».
Es una novela sobre el bien, el mal, la justicia y la relación entre el arte y la literatura; quizá sea el más contemporáneo de los clásicos rusos del siglo XX y nos dice, sobre nosotros mismos, más de lo que querríamos saber.
Después de Crimen y castigo, intento contar este milagro en 90 minutos, y veamos qué sucede.